lunes 24 de enero de 2011

LOSTOLOGÍA. Estrategias para entrar y salir de la isla.


LOSTOLOGÍA
Estrategias para entrar y salir de la isla

Compiladores: Alejandro Piscitelli, Carlos Scolari y Carina Maguregui

Fecha: Febrero de 2011
Páginas: 192 p.
Formato: 15 x 21 cm.

Editorial Cinema

Descargar el prólogo de Lostología

Descargar el índice del libro

Reseña

LOSTOLOGÍA es una compilación de ensayos de autores argentinos y españoles que analizan la serie de forma lúcida e inteligente. Tanto la crítica como el público coinciden en que Lost representa una de las experiencias pioneras en narrativa transmediática más ricas y complejas del momento. El fenómeno que eclosionó a partir de la caída del vuelo Oceanic 815 en una isla perdida del Pacífico dio lugar a una rizomática mitología de cuya proliferación constante somos responsables todos y cada uno de nosotros en diferentes partes del mundo. Más que ninguna otra propuesta, esta serie involucró al público como una pieza fundamental del engranaje, incitándolo a tomar un papel activo en el devenir de su universo para convertirlo en una máquina de producción amplificada.

Lost es un ejemplo acabado de la convergencia cultural teorizada por Henry Jenkins, ya que verla por TV fue solo una parte muy menor de la experiencia transmediática –videojuegos, bases de datos, sitios oficiales y extraoficiales, spoilers– que la convirtió en uno de los primeros experimentos en narrativa total interactiva. Por otro lado, mientras que en la mayoría de las series de ciencia ficción las ciencias actúan como un envoltorio de términos para volver verosímil el argumento (la genética en Heroes, la antropología forense en Bones, la matemática en Numb3rs), en Lost constituyen el marco dentro del cual se mueve gran parte del relato.

Gracias a todo esto, la serie consiguió que, en un tiempo de desatención, hipervelocidad y desconfianza frente a lo complejo e indescifrable, millones de personas en el mundo creyeran estar retrocediendo más de un siglo en el tiempo y volvieran a leer folletines y narraciones serializadas. Con tantas condenas por parte de la cultura letrada a la basura televisiva, Lost es otro triunfo de los bárbaros y de la cultura de la convergencia en ascenso.


Artículos que componen el libro


Prólogo (Carina Maguregui, Alejandro Piscitelli y Carlos A. Scolari)

Lost: un viaje al centro de la complejidad y la indeterminación, que no está en ninguna parte (Alejandro Piscitelli)

Lost=E=mc2: tiempo y espacio como relatividad absoluta (Manel Jiménez y Anna Petrus)

Narrativa transmediática, estrategias cross-media e hipertelevisión(Carlos A. Scolari)

Cruce de plataformas, arquitectura de la anticipación y régimen de identificaciones en Lost (Carina Maguregui)

La ciencia en Lost: ¿promesa de explicación o una pieza más del juego?(Federico Kukso)

La institucionalización de los spoilers (Federico Kukso)

jueves 23 de septiembre de 2010

Escamas de este mundo gemelo


Escamas de este mundo gemelo
Destino y voluntad en Kieslowski y Van Dormael

Autor: Carina Maguregui
Fecha: Agosto de 2010
Páginas: 112 p.
Formato: 15 x 21 cm.

Descargar prólogo del libro

Editorial Cinema

Reseña

Escamas de este mundo gemelo se propone como un ejercicio imaginario, atravesado por autores como Deleuze, Baudrillard, MacIntyre, Metz y Thom, que descubre dos visiones, entre las tantas posibles, que intentan responder a la pregunta fundamental de qué es la vida y cuáles son los mecanismos que la encauzan y articulan. Para ello, se vale de dos cineastas esenciales de nuestra contemporaneidad que despliegan ante el espectador dos formas muy particulares de concebir la vida. A partir de la construcción de universos cinematográficos cuya complejidad narrativa solo se ve superada por la potencia indiscutible de sus propuestas, estos filmes sacuden al espectador y lo incitan a la búsqueda de una respuesta personal.

Por un lado, La doble vida de Verónica, de Krzysztof Kieslowski, sostiene que la existencia está regida por la predestinación. Su argumento se apoya en la idea de una fuerza responsable de las conjugaciones insólitas que ocurren en el filme, de cuyo encadenamiento el azar se encuentra desterrado. Por otro, La vida es una eterna ilusión, de Jaco van Dormael, plantea una hipótesis que, a grandes rasgos, considera la vida como una red de elecciones. Al mismo tiempo, esta idea expone una postura que se desarrollará a lo largo del relato cinematográfico: la vida puede ser diferentes elecciones. Si bien ambos filmes son de 1991, cuando el concepto de narrativas transmediáticas ni siquiera se había pensado, despliegan procedimientos fantásticos en el plano de la enunciación y son exigentes con el espectador por la fuerte ruptura con todo tipo de linealidad.

La autora recorre minuciosamente ambos textos fílmicos, descubre sus entramados narrativos y analiza los mecanismos que los conforman, destacando como único punto de coincidencia de ambas posturas (aunque cada una lo hace a su modo) el uso de la dimensión temporal como espacio habitable. Esto es debido a que consideran la vida como un devenir porque acontece en el tiempo. Los recursos narrativos utilizados en los filmes para poner en escena concepciones tan aparentemente intangibles merecen el esfuerzo de una lectura cinematográfica atenta, sensible y detallada.

viernes 8 de enero de 2010

Muerte y resurrección del afecto


Discurso televisivo, conciencia y texto fílmico.


de Carina Maguregui
Género: Ensayo sobre cine y medios
ISBN Nº: 950-515268-X
Ediciones de la Flor
Páginas: 256
Año 2004

Publicó y distribuye: Ediciones de la Flor SRL
Gorritti 3695 (1172) Buenos Aires. Argentina
Tel: (5411) 4963-7950 - Fax: (5411) 4963-5616

Síntesis

Se trata de un libro sobre la conciencia ética en el hombre posmoderno, con referencia a testimonios del cine y la televisión. Evita caer en la oposición “Cine vs. TV”, ya que la mayoría de los casos que estudia provienen del cine.

La “muerte del afecto” es un tema planteado hace más de dos décadas por el escritor J.G. Ballard en el prólogo de su novela Crash. La autora lo ejemplifica con filmes donde predominan la crueldad y la cosificación de las personas. Un proceso que, a su criterio, alcanza su culminación en los diferentes formatos que adquiere el reality show.

A esta visión del hombre, fragmentado y convertido en material descartable, contrapone algunos intentos, hechos desde el cine, en procura de una “resurrección” del afecto; es decir, una creciente demanda de actitudes éticas.

Las dos partes del libro tienen como paradigmas a dos personajes llamados Phineas Gage y a Dikobráz.

Phineas Gage es un caso clínico real: un obrero que al sufrir una lesión cerebral perdió la conciencia moral y se convirtió en psicópata. Ciertos discursos de la televisión cumplen para la autora la misma función de aquella barra de hierro que atravesó el cerebro de Gage. (Una barra discursiva virtual) . Esto le da pie para analizar la crueldad y la espectacularidad del mal en filmes de autores como Greenaway, Tavernier y Almodóvar, entre otros.

Dikobráz, en cambio, es un personaje que apenas se menciona en el filme Stalker de Tarkovski. Es un explorador que ha logrado ingresar a la Zona (un lugar casi sagrado, donde cada uno se encuentra con su verdad), pero terminó suicidándose al darse cuenta de cuáles eran sus peores deseos. Para la autora, representa el espacio de la subjetividad.

De tal modo, la segunda parte del ensayo se centra en tres filmes de Kieslowski (Decálogo 1,2 y 5) y Las alas del deseo de Wim Wenders, con menciones de Tarkovski.

En la conclusión, la autora retoma a todos los personajes que nos ha presentado como variantes de Phineas y Dikobráz, en un alegato ético contra el relativismo posmoderno, reivindicando la preeminencia del ser sobre el hacer para rescatar al sujeto moral de sus cosificaciones.

No es un libro de cine ni de estética cinematográfica. Es un ensayo filosófico que toma al cine como pre-texto, de la misma manera que algunos filósofos han hecho la exégesis de la novela.

Pablo Capanna

Para más datos sobre distribución y venta consultar a:

Ediciones de la Flor SRL - Gorritti 3695 (1172) Buenos Aires. Argentina
Tel: (5411) 4963-7950 - Fax: (5411) 4963-5616 - delaflor@edicionesdelaflor.com.ar


jueves 7 de enero de 2010

Doma


de Carina Maguregui
ISBN: 978-987-1359-35-6
Alcion Editora
Páginas: 110
Año 2004

Publicó y distribuye:
Alción Editora
Av. Colón 359 - Galería Cinerama - Local 15
(5000) Córdoba - Argentina

E-mail:
alcioneditoraonline@gmail.com
E-mail alternativo:
alcioneditorial@gmail.com

T.E / Fax: (0351) 4233991

Director editorial: Juan Carlos Maldonado

Pedidos por celular: (0351) 423 3991

Síntesis

La novela Doma de Carina Maguregui alude a un momento radical del cuerpo, explora con una sorprendente precisión el momento “biológico” en que se le retira al sujeto su condición más humana –su cuerpo discursivo- para intervenirlo como mero campo orgánico desde una aguda e incesante apropiación médica.

Los órganos se convierten así en sede, en plataforma deshumanizada para cursar una experiencia técnica que no puede sino aludir al poder. Así, desde la pérdida del poder del cuerpo, se establece un viaje en el cual se implanta, de manera omnipotente, la tecnología médica como cuerpo de poder.

Ángela Zaño se va a convertir en la protagonista de una experiencia en la que participa desde la máxima ausencia. El adentro y el afuera en que transcurre, la vuelven habitante de un espacio ambiguo que duplica y, más aún, amplifica el dolor.

En tanto simple resonancia de sí misma, ingresa al lugar más devastado de la reclusión médica para convertirse en simple ficha médica, caso clínico, órgano extirpable. De manera creciente cuerpo y mente inician un proceso de mutua aniquilación. No se contienen porque la presencia amenazante del bisturí pareciera ensañarse en una perversa “operación”: producir en Ángela Zaño un desalojo de sí misma de incalculables proporciones.

Doma con su escritura impecable e implacable emprende un importante derrotero estético, instala pormenorizadamente el drama del cuerpo para producir uno de los textos más elocuentes en torno a la escena del dolor y el escenario del poder.

Diamela Eltit





miércoles 6 de enero de 2010

Tumbada blanca en blanco



de Carina Maguregui
ISBN: 978-987-05-3388-7

Edición de autor
Páginas: 50

Año 2007
Con dos textos críticos de Ana Arzoumanian y María Marta Guitart

y un dossier fotográfico de la puesta en escena de la obra.


Sinopsis del libro

El centro gravitatorio del libro Tumbada blanca en blanco es Ángela Zaño, paciente-víctima de un encarnizamiento terapéutico que la hace rebotar entre quirófanos y terapias intensivas. La protagonista -como los otros pacientes que comparten este limbo con ella- cae en las manos de ciertos médicos que rinden culto al dios positivista de la curación del cuerpo/cosa y olvidan que el ser humano tiene una trascendencia, algo que excede las posibilidades económicas y tecnológicas: lo intangible, la sensibilidad personal.

Tumbada blanca en blanco aborda el grave problema del ensañamiento clínico exponiendo entre otras cosas, el costado más cruento de las terapias intensivas, de los procedimientos y tratamientos invasivos y de las cirugías innecesarias. Pero sobre todo se centra en la subjetividad de los pacientes y la violación que sufren a su intimidad como uno de los principios inalienables del ser humano. La obra nos conduce a replantearnos qué significa verdaderamente “calidad de vida”. A reformular el derecho que toda persona tiene a decidir por su cuerpo, por sus tratamientos, por elegirlos o rechazarlos y dejar establecido cuándo y en qué momento no quiere continuarlos.

Este libro llega como expresión de una necesidad de la sociedad argentina, cuando entre los temas urgentes a incluir en la agenda política están -entre muchos otros- el impulso a la defensa de la autodeterminación de los pacientes como derecho inalienable. Los argentinos quieren que sus derechos humanos sean respetados. En este caso, el derecho a un tratamiento médico cuyo objetivo sea hacer más confortable la calidad de vida y no extender la cantidad de vida encarnizadamente cuando no existe posibilidad de curación. La sociedad reclama un cambio en el esquema de poder del manejo de las políticas de salud, todo ciudadano quiere tener un papel activo cuando su salud, su vida y su muerte (que también le pertenece) están en el candelero.


El libro tuvo su puesta en escena durante la temporada teatral 2007 y la autora prepara el re-estreno para septiembre de 2008.


Para comprar el libro consultar al email de Carina Maguregui magur001@yahoo.com

viernes 1 de enero de 2010

Vivir ardiendo y no sentir el mal


de Carina Maguregui
ISBN: 978-987-1359-33-2
Alción Editora
Páginas: 121
Año 2004
Publicó y distribuye:
Alción Editora
Av. Colón 359 - Galería Cinerama - Local 15
(5000) Córdoba - Argentina

E-mail:
alcioneditoraonline@gmail.com
E-mail alternativo:
alcioneditorial@gmail.com

T.E / Fax: (0351) 4233991

Director editorial: Juan Carlos Maldonado

Pedidos por celular: (0351) 423 3991


Síntesis


Vivir ardiendo y no sentir el mal abre un escenario singular y convulso, regido por una estética que no se da tregua a sí misma. La escritura como gesto fundamental permite que se desencadene un relato apasionado y apasionante. Wilborada, la monja que se imprime en la letra, construye su historia mientras espera serenamente que se cumpla la siniestra profecía que la habrá de arrasar.

La horda albina se acerca a San Gall movilizada por un deseo de violencia impostergable. La muerte atraviesa la novela y, en su trazado inexorable, permite que Wilborada, encuadernadora de libros para la Biblioteca de San Gall, urda magistralmente la escena en la que se va a cursar su sacrificio.

Carina Maguregui, adviene al territorio literario con un texto que conmueve por su delicada pericia. Ingresa portando un imaginario contundente que recrea y legitima el espesor de la poética como soporte narrativo. Su libro se detiene en un espacio remoto de la historia para extraer de allí un personaje que renace revolucionando los siglos.

La historia técnica y cultural del libro, su antigua materialidad artesanal, se encarna en Wilborada. La historia penetra en el centro de su subjetividad para que estalle la multiplicidad de sentidos. Cuerpo, libro, letra, sangre, muerte se trenzan y se superponen parapetados en una arquitectura literaria que resulta definitiva y asombrosa.

Diamela Eltit